decálogo para una educación de calidad
Éstas son nuestras diez ideas básicas para conseguir de una vez por todas una buena educación para nuestros jóvenes:
- Si eres padre, participa activamente en la educación de tus hijos. No dejes todo el trabajo para el centro educativo.
- Si eres profesor, pon todo tu empeño en transmitir no sólo conocimientos a tus alumnos, sino también valores.
- Si eres estudiante, asume que el aprendizaje es costoso y que te estás jugando en ello tu futuro.
- Si eres padre, exige que tus hijos se esfuercen en aprender y se formen para el mañana. No des a las calificaciones que tu hijo reciba más importancia de la que tienen. Inculca a tu hijo que lo importante es aprender no aprobar.
- Si eres profesor, que las calificaciones del alumno se basen en su esfuerzo individual y en el cambio ascendente o descendente de su aprendizaje, y no sólo en los exámenes y pruebas teóricas: algunos alumnos con dificultades en el aprendizaje llegan a un nivel de conocimiento superior a la media debido a su esfuerzo, mientras que otros aprueban con el mínimo esfuerzo.
- Si eres estudiante, tienes que aprender a respetar a los demás y a tu entorno natural; de esta manera, te respetarás a ti mismo.
- Si eres padre, inculca a tu hijo el hábito en la lectura. Leer es la mejor forma de aprender. De paso lee tú también para así dar ejemplo a tu hijo.
- Si eres profesor, piensa que con tu labor no sólo estás haciendo una tarea de cuidado (de guardería) de un grupo de muchachos, les estás inculcando unos conocimientos que necesitan.
- Si eres estudiante, no creas que el dinero es lo importante en esta vida; estudia con el objetivo de formarte, no de lograr un título universitario que te vaya a permitir llevar una vida de lujos.
- Seas padre, profesor o estudiante, pensad que la educación es la base del futuro. Y con el esfuerzo de todos podemos conseguir una educación de calidad y un futuro mejor.
Esperamos sus ideas para completar este decálogo y que en el futuro nuestros jóvenes sean cada vez mejores.


