la naturaleza se exhibe en verano
Día 21 de junio. Comienzo del verano. Época de vacaciones, de calor, de sol, de playa… y de exhibiciones. Nos hemos estado preparando durante toda la primavera para lucir nuestro mejor tipo en las playas: hemos aguantado horas y horas en el gimnasio para quitarnos los michelines, hemos pagado sesiones de rayos uva para lucir nuestro primer moreno artificial. La naturaleza no necesita de artificios, ni de gimnasios para lucir toda su belleza en verano:
- Una puesta de sol después de una jornada al lado del mar.
- Las olas desde lo alto de un acantilado.
- Calas vírgenes.
- Manjares que nos proporciona el mar.
- Pescar al lado de un río o del mar.
- Quedarse noches sin dormir contemplando las estrellas (fugaces la noche de San Lorenzo).
- Contemplar una salida del sol espectacular.
Ante estas maravillas de la naturaleza a uno se le encoge el espíritu por la pequeñez que experimenta al contemplar tanta grandeza.
Sigamos el ejemplo de la naturaleza, mostrándonos siempre naturales, exhibiendo lo mejor de nosotros: nuestra sonrisa puede ser como una buena salida del sol; nuestra alegría puede ser relajante y contagiosa como el ruido de las olas.
Vamos a contagiarnos de tanta maravilla y ayudemos a la naturaleza a que siga con sus exhibiciones de esplendor y grandeza, respetémosla. Si vamos este verano a comer al campo, hagamos fuego donde esté permitido, recojamos nuestros residuos, respetad el medio ambiente. Los que elijan playa en vez de montaña, no arrojen basura al mar, no ensucien las playas…
En definitiva, la naturaleza es bonita por sí misma y tiene su máximo esplendor en verano, dejemos que siga siendo ella misma y no pongamos trabas. Seamos amigos de la mujer más bonita, nuestra madre naturaleza.
