La organización británica independiente New Economics Foundation ha dictaminado que si toda la población mundial tuviera el nivel de vida de un español medio, serían necesarios tres planetas como la Tierra para conseguir un equilibrio sostenible entre consumo y regeneración ecologica.
Si todos tuviéramos un nivel de vida de un ciudadano estadounidense, el número de planetas necesarios sería de cinco, mientras que la producción de la Tierra podría reducirse a la mitad si la humanidad viviera como un ciudadano de la India.

consumimos sín control
Estos datos reflejan la capacidad del planeta para sustentar la vida que en él se desarrolla y ponen de manifiesto que la Tierra tiene un límite ecológico al año para generar productos y absorver contaminación. El consumo sín control genera demandas insostenibles que provocan que sólo durante los siete primeros días del año un español genere de media tantas emisiones de CO2 como un ciudadano de Tanzania en todo el año. Este consumo es la base de un sistema económico que no sólo ingnora las pérdidas que supone la destrucción ecológica sino que transforma esta destrucción en contribución positiva para el producto interior bruto de los paises.
La humanidad ha vivido en equilibrio hasta que el consumo ha llegado a unos extremos insostenibles para el planeta. Deberíamos cambiar nuestros hábitos consumistas para no dañar el medio ambiente.
El Parlamento de Brasil se prepara para conceder una amnistía general a los responsables de los desastres ecológicos cometidos en su vasto territorio hasta 2008. La mayoría de sus diputados ha aprobado una reforma que regula los niveles máximos de destrucción.
Los diputados ruralistas, que defienden los intereses de los agricultores, en detrimento del medio ambiente muchas veces, son mayoría en el Congreso y el Senado brasileños.
Los ecologistas califican de retroceso histórico esta reforma pues supende las multas para los que desforesteron ilegalmente hasta julio de 2008, que supondrían más de tres mil quiniestos millones de euros para el Estado. Estas personas ganaron mucho dinero con esos delitos y ahora van a ganar el doble ya que se van a ahorrar la multa.
Por otra parte la nueva legislación establece que en ríos de menos de cinco metros de ancho las márgenes de preservación forestal se reduzcan de 30 a 15 metros. Se ha calculado que 90 milloes de hectáreas de selva podrán ser deforestadas legalmente. Es una superficie que supera todo lo destruido en la historia de la Amazonia.
Malas noticias para el pulmón de la Tierra.

El Mediterráneo es el mar más contaminado según el mayor estudio científico sobre los mares y océanos. Es una voz de alarma contra su grave estado de salud. Este macroestudio realizado por centenares de científicos que han analizado el estado de los océanos desde el Ártico al Antártico, pasando por las aguas tropicales, ha dictado un veredicto alarmante: el Mediterráneo agoniza.
La destrucción de su habitat, la pesca sin control, la contaminación, el calentamiento global y la llegada masiva de abonos agrícolas y las aguas residuales están golpeando a las miles de especies que viven en este mar.
Otro peligro lo constituye las especies invasoras como la Caulerpa taxifolia, o alga asesina, que se introdujo en el Mediterráneo al ser liberada por accidente de un acuario de Mónaco en 1984. Esta especie, típica de aguas tropicales y temible por su rápido crecimiento, ha creado una alfombra en el fondo marino expulsando a la Posedonia oceánica, que forma las praderas marinas en las que se alimenta la fauna mediterránea. Otro caso de especie invasora es el de la medusa Mnemiopsis leidyi, que llegó en barco a aguas europeas procedente del noroeste del Atlántico y que en 2009 se expandió en España, provocando un colapso de las poblaciones de anchoa y graves pérdidas económicas.
Muchas de estas especies invasoras proceden de aguas tropicales y se ven favorecidas por el calentamiento de las aguas. Algunas especies amenazadas del Mediterráneo incluyen corales de aguas frías y profundas. Son incapaces de escapar del calentamiento del agua, así que sus poblaciones están disminuyendo.
Más de 140 millones de personas viven en sus costas y otros 175 millones visitan la región cada año. En 2025, la mitad del litoral mediterráneo estará urbanizado, sepultado por el cemento. Más de la mitad de los núcleos urbanos carece de plantas de tratamiento de aguas y éstas van directamente al mar.
Hay que ayudar al agonizante Mediterráneo y con rapidez.